¿Cómo aprenden los perros? >> Primer paso para educar a tu perro
Ene 31
como aprenden los perros

¿Cómo aprenden los perros?

Conocer cómo aprenden los perros es el primer paso para lograr enseñar a tu perro lo que te propongas.

Y no solo eso, si quieres convivir con tu perro de manera agradable en un lugar tan diferente a su hábitat como es una ciudad, necesitas enseñarle las normas humanas de convivencia.

Cómo ven el mundo los perros

Para tu perro, los elementos que componen su mundo se catalogan en seguro o peligroso y cosas que funcionan o no funcionan.

Tu perro no ladra para que le tires la pelota por molestarte, si no porque al ladrar consigue que le tires la pelota, aunque sea para que se calle. Por lo tanto, ladrar le funciona para conseguir su objetivo.

La correa significa algo positivo para tu perro ya que simboliza el comienzo del paseo y se pondrá alegre cada vez que la vea.

Teniendo esto en cuenta, tu perro aprende de dos maneras:

  • Aprendizaje por asociaciones: elementos y situaciones positivas y seguras me muestro alegre y relajado cuando ocurren.
  • Aprendizaje por consecuencias: las acciones que me funcionan las repetiré para conseguir lo que quiero.

¿Cómo aprenden los perros por asociaciones?

Aquello que tu perro tiene asociado como algo positivo querrá que se repita y se mostrará contento y relajado cuando ocurra.

Esto puedes utilizarlo a tu favor para asociar conductas o actividades con algo agradable, cambiando las asociaciones negativas o neutrales en asociaciones positivas utilizando la comida, las caricias o el juego.

Por ejemplo, si en la calle cada vez que tu perro ve una bicicleta recibe caricias y premios, asociará que las bicicletas son algo positivo y se mostrará alegre cuando pasen ya que ocurren cosas buenas cuando lo hacen.

Sin embargo, también existen las asociaciones negativas y, muchas de ellas generadas de forma involuntaria.

Por ejemplo, si cada vez que ves un perro en la distancia te pones nervioso, tensas la correa y le das un tirón a tu perro, inconscientemente estás asociando ver un perro con algo negativo: ver a otro perro significa miedo y dolor, por lo que ver un perro no me gusta.

Mejor que esto, cuando veas un perro en la distancia relájate y dale a tu perro caricias y algún premio.

¿Cómo aprenden los perros por consecuencias?

Lo que le funciona a tu perro para conseguir su objetivo, lo repetirá. Y aquello que no le funciona, dejará de hacerlo.

Por ejemplo, si tu perro ladra insistentemente para que le tires la pelota y al final se la tiras para que deje de ladrar, tu perro aprende que ladrar funciona para que le den la pelota y seguirá haciéndolo. Si por el contrario, te mantienes firme y no prestas atención al ladrido, dejará de hacerlo.

Ten en cuenta estos 4 matices cuando enseñes a tu perro utilizando las consecuencias

Recompensa inmediatamente

Para que una conducta se repita, tienes que premiarla justo cuando se realiza porque los perros tienen un espacio temporal muy corto para conectar eventos.

Por ejemplo, al enseñarle a sentarse, tienes que decir felicitarle y darle el premio justo cuando lo haga. Si esperas a buscar el premio en el bolsillo y se lo das unos segundos después, tu perro puede haber mirado al suelo, la mano, levantarse o cualquier otro movimiento y ten por seguro que no asociará la recompensa a la acción de sentarse. Aunque tu cabeza de humano te diga que sí.

No le prestes atención

Si tu perro llama tu atención con conductas que no quieres que realice, no le prestes atención. Con esto quiero decir no hacer absolutamente nada: no le mires, no le grites, no le hables, no le apartes con la mano. Nada.

Por ejemplo, si se sube a tus piernas para que le prestes atención y quieres que deje de hacerlo, quédate quieto, mirando al techo y cruzado de brazos. Enséñale que con esa conducta no conseguirá sus objetivos y, en cuanto se canse y apoye las patas en el suelo, recompénsale inmediatamente con muchos mimos y caricias (punto anterior).

Mantente firme

Al dejar de recompensar una conducta previamente reforzada con el fin de eliminarla, tu perro puede aumentar la intensidad de la conducta que antes le funcionaba como paso previo a erradicarla. Esto se denomina estallido de extinción.

Es decir, tu perro ladrará aún más fuerte para que le tires la pelota antes de entender que esto no le lleva a ningún lado y dejar de hacerlo. Así que si dejas de recompensar una conducta con el fin de eliminarla y esta aumenta, en realidad es buena señal pues pronto dejará de hacerlo. Mantente firme y no des marcha atrás.

Sé consistente

Si quieres modificar una conducta de tu perro, no hagas excepciones.

Por ejemplo, si no quieres que tu perro se suba al sofá, bájale cada vez que lo haga. Siempre. Si tú no se lo permites pero tu pareja sí o si se lo permites un día de vez en cuando, tu perro no va a entender porque a veces sí y a veces no.

¿Cómo enseñar algo a tu perro?

Toda este conocimiento sobre cómo aprenden los perros puedes utilizarlo a tu favor cuando quieras enseñar algo a tu perro o eliminar una conducta que no te guste:

  • Asocia con cosas positivas lo que quieres que haga con gusto o los elementos que le dan miedo: llamarle para que acuda a ti, hacer pis en la calle, ver una bicicleta, acercarse a un perro, etc.
  • Recompensa las conductas que quieres que se repitan y no prestes atención a las que quieres que deje de hacer: premia cuando se siente para pedir comida, cuando haga pis y caca en la calle, cuando vea una bicicleta y no ladre, etc. y no prestes atención (regañar es prestar atención) cuando te ladra para que le tires la pelota, cuando se sube encima para saludar, cuando te da con la pata para pedir comida, etc.

Y tú, ¿utilizas alguno de estos métodos para enseñar a tu perro?, ¿conocías cómo aprenden los perros? Me encantará saberlo en los comentarios.

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2 Comentarios

  1. Agata
    20/03/2019 a 3:50 pm · Responder

    En mi opinión falta un punto en cómo aprenden, y es el «No» para aquello que no queremos que hagan.
    Justamente, si no quiero que suba al sofá y lo hace he de hacerle saber que no quiero que lo haga, y no vale con ignorarlo, porque si le parece que el sofá es cómodo ahí se quedará. Otro ejemplo es que coma basura en la calle o excrementos de otros animales. Si lo ignoro lo seguirá haciendo y no vale premiarle todo el tiempo que no come excrementos.

    • María de Perros de Ciudad
      20/03/2019 a 6:48 pm · Responder

      Hola Agata,

      Muchas gracias por tu comentario porque efectivamente es muy interesante el cómo le enseñas a no hacer algo. Voy a pensar cómo lo introduzco en este artículo y seguramente haga artículos sobre ello, porque el no subirse al sofá o la cama me imagino que es algo que a mucha gente le interesa.

      El aprender con el «No» como dices, no me gusta tal cual por varios motivos. Primero porque le estás diciendo lo que no debe hacer pero no le estás indicando qué debe hacer en su lugar, la conducta que quieres que realice. Los perros generalizan muy mal, por lo tanto, si en el caso del sofá le dices que no, no entenderá que es subirse al sofá y podría hacerlo más adelante o cuando tú no estuvieras cerca. Efectivamente el ignorar no funciona en este caso, pues la recompensa del perro no es nuestra atención o una respuesta por nuestra parte, sino el tumbarse en el propio sofá, por lo que aún ignorándole seguiría consiguiendo su objetivo, así que repetiría la conducta. Para enseñarle, se le debe de bajar siempre que se suba al sofá (sin regañarle) y se le debe de recompensar cuando sí esté tumbado en su cama o en el espacio que queramos que utilice en defecto del sofá. También sería conveniente asociar este espacio como positivo.

      El hacer que no coman cosas de la calle no es tan sencillo como un «no» y cómo dices, es imposible recompensar el resto del tiempo. Influyen muchos factores como por ejemplo el autocontrol que tiene el perro, o el entrenar otras conductas como el suelta o el deja. Es un proceso complejo pero se puede conseguir si se trabaja lo suficiente.

      En cuanto al «No» o regañar en general, yo lo evito por varios motivos. Aunque es cierto que el aprendizaje por consecuencias o asociaciones se puede utilizar para asociar cosas negativas o consecuencias negativas, esto no es fácil ya que es difícil hacerlo justo en el momento adecuado. Equivocarte al regañar a tu perro puede tener consecuencias negativas, sin embargo al equivocarte al recompensar y hacerlo cuando no debes no las tiene, por lo que me parece menos peligroso. Además, los perros generalizan fatal, por lo que decirles lo que no deben hacer sin darles una conducta alternativa para que hagan no es tan efectivo como recompensar la conducta que quieres que haga. Y por último, el regañar al perro es algo que puede dañar el vínculo entre vosotros, algo muy importante a la hora de que te haga caso en muchas ocasiones, como por ejemplo la llamada.

      Además, como comentario personal, te diré que antes de tener conocimientos de educación canina he regañado a mis perros y mi experiencia es que no funcionaba (siguieron haciendo las cosas pero a escondidas o lo intentaban hacer atemorizados por si les pillaba o querían hacer algo pero se les notaba que no lo hacían por miedo a la regañina). La verdad es que tanto al regañarles como luego al tratar con ellos era muy desagradable para mí, al final no les tengo para vivir esas experiencias con ellos. Después, al formarme en educación canina, comprobé que se puede educar sin castigar y que encima, me siento mucho más feliz con este tipo de relación con ellos.

      Por supuesto que en esto, como en muchas cosas, no hay una opinión unánime y puedes encontrar otros profesionales que te digan lo contrario, pero así es como yo vivo la educación canina y como quiero transmitirla.

      Espero que haya respondido a tu comentario (perdona si me ha quedado un poco largo) y gracias por tus aportaciones porque las tengo muy en cuenta para hablar de ellas en el blog.

      Muchas gracias,

      María.

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