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Ago 05
Mi perro no viene cuando le llamo

Mi perro no viene cuando le llamo, ¿qué puedo hacer?

La pregunta que más se repite en las consultas de adiestramiento y educación canina es ¿qué puedo hacer si mi perro no viene cuándo le llamo? Y no es para menos, porque si tu perro no atiende bien a tu llamada te arriesgas a que sufra un accidente.

Que tu perro venga cuando le llamas es lo más importante que debes conseguir con él. Y no es complicado conseguirlo si tienes en cuenta todos los elementos que afectan a la llamada y practicas un poco cada día tal y como te explico en este artículo.

Y te lo digo por propia experiencia, pues yo era de las que pensaba: «debería de practicar la llamada» y al final lo iba dejando por una cosa y por otra. Hasta que un día, estando con mi madre, Balú se escapó, cruzó una carretera y le atropelló un coche. Afortunadamente todo quedó en el peor susto de nuestra vida y una cola rota, pero ese día me dije: «de hoy no pasa». Y empecé a practicar la llamada.

No quiero que a ti pase lo mismo cuando evitarlo está al alcance tu mano. Por eso hoy quiero abordar este tema de forma extensa, para no dejar nada en el tintero. Quiero que hoy mismo empieces a entrenar para poder soltar a tu perro con la tranquilidad de que acudirá cuando le llamas.

¿Por qué tu perro no acude a la llamada?

NO HAY UN ÚNICO MOTIVO POR EL QUE TU PERRO NO TE HACE CASO

Muchos perros siempre vienen cuando les llaman en casa o cuando están tranquilos en el paseo y, sin embargo, no vienen cuando les llaman para atarles e irse a casa si están jugando u olisqueando. Y es que cuando llamas a tu perro, este tiene que dejar lo que esté haciendo para acudir a tu lado pero, ¿te has preguntado por qué debería hacerlo?

Los perros no son robots, ni la llamada la realizas siempre en las mismas circunstancias. No es lo mismo llamarle en casa cuando está aburrido que en el parque cuando persigue una liebre. En cada circunstancia afectará un aspecto u otro a la respuesta de tu perro.

Y aunque no hay una única razón por la que tu perro no viene cuando le llamas, los motivos más habituales son:

  • No has entrenado la llamada.
  • Tu perro no te escucha cuando le llamas.
  • Te ignora a propósito para no acudir a ti.
  • Solo le llamas para cosas negativas.
  • Le llamas todo el tiempo en el paseo.

Porque para que tu perro venga cuando le llames tienes que enseñarle a venir cuando le llames. Es decir, tienes que entrenar con él la llamada sino ¿por qué va a venir si no sabe que tiene que hacerlo? Entrenar la llamada es el primer paso, pero no es el único.

Pero antes de enseñarte como se entrena la llamada, quiero profundizar en las distintas circunstancias que también influyen en que tu perro te haga caso cuando le llamas.

¿Por qué tu perro te ignora cuando le llamas?

NO SIEMPRE TE PUEDE ESCUCHAR

Cuando los perros se concentran en una actividad, en ocasiones ignoran otros estímulos del ambiente como puede ser tu voz. Esto quiere decir que, por ejemplo, si tu perro está olisqueando o jugando con otros perros es probable que no te escuche cuando le llamas.

Observa a tu perro durante el paseo y verás que aunque esté inmerso en algo, hace pequeños parones para observar su entorno. Es en ese momento de parón cuando puedes llamarle siguiendo estos tres pasos:

  1. Le llamas por su nombre para que te atienda.
  2. Le dices la señal: «ven».
  3. Cuando llegue a ti, le felicitas.
Aquí te muestro cómo lo hago con mi perra Plumi

Es importante que sepas que una buena llamada algo que se consigue con adiestramiento, obediencia. Sin embargo, el adiestramiento es incompatible con un problema de gestión emocional. Por muy buena llamada que tengas con tu perro, si tiene un problema emocional, por ejemplo con los gatos y ve uno, por mucho que le llames no te va a hacer ni caso. Es imposible.

Con esto no quiero decir que entrenar la llamada es lo primero que debes hacer. Pero debes tener en cuenta que si tu perro tiene un verdadero problema de gestión emocional en determinadas situaciones, tendrás que solucionar este problema para que el entrenamiento que has realizado con la llamada funcione en esos casos también.

Y por último, en cuanto a las razones por las que llamas a tu perro y parece que no te escucha, hay momentos en los que sí, te está ignorando conscientemente. Los dos momentos estrella para esto son:

  • Cuando le estás llamando todo el paseo, bien porque se aleja demasiado o porque no puedes parar de llamarle por costumbre.
  • Porque sabe que acudir a ti va a tener consecuencias negativas como quitarle la pelota, atarle, regañarle, etc.

Paso a comentar en detalle cada uno de ellos.

Qué hacer si tu perro se aleja demasiado

JUEGOS PARA QUE TU PERRO ESTÉ CERCA DE TI DURANTE EL PASEO

Si eres de los que llama a tu perro sin parar en los paseos por pura inercia, por favor, deja de hacerlo. Esto es como la fábula de Pedro y el Lobo, al final tu perro estará tan harto de que le llames para nada que no te hará ni caso cuando lo necesites.

Si llamas a tu perro porque se aleja demasiado y te gustaría que estuviera más pendiente de ti, te recomiendo un par de juegos durante el paseo:

  • Escóndete o cambia de dirección en el paseo cuando tu perro esté distraído para que, cuando se de cuenta, te busque. Hazlo cuando tu perro esté distraído pero no si está muy inmerso en una actividad pues no se va a enterar.
  • Camina en zig-zag o de forma errática durante el paseo para que tu perro esté pendiente de ti al no ser predecible el recorrido del paseo.

Verás como tu perro se divierte y a la vez se acostumbra a estar pendiente de ti en los paseos. Así no necesitarás llamarle para que sepa dónde estás.

Cómo llamar a tu perro para iros a casa

NO LE ATES DIRECTAMENTE

Tu perro cuando le llamas para iros a casa, lo sabe. Esa llamada y su correa en la mano significan que se acaba la diversión y es hora de volver a casa, ese lugar aburrido donde esperar al siguiente paseo. Para evitar esta asociación negativa, trabaja dos cosas:

  1. Llama a tu perro de vez en cuando en el paseo con la correa en la mano como si le fueras a atar pero no lo hagas, tan solo felicítale mucho cuando llegue a ti y déjale alejarse otra vez.
  2. Llama a tu perro, felicítale cuando llegue a ti, átale, dale algunas caricias y vuelve a soltarle.

De esta forma, tu perro no tendrá esa asociación negativa entre acudir a ti y acabarse la diversión.

Cuando quieras atar a tu perro para iros a casa, hazlo así:

  • Si está cerca de ti, acércate a él y átale sin llamarle. Puedes darle muchas caricias y mimos para hacer el momento más agradable para él.
  • Si tu perro está lejos, llámale para que se acerque, felicítale y vuelve a dejarle suelto para atarle pasados unos segundos. Que no sea inmediata la asociación de llegar a ti y atarle.

Acudir a ti cuando le llamas tiene que ser una experiencia agradable para tu perro, ¿por qué iba a hacerlo si no es así? Por eso, la próxima vez que tengas que llamarle para cortarle el pelo o atarle, mejor no lo hagas. Acércate a él y cógele pero no le digas «ven».

Y recuerda…

Nunca regañes a tu perro si no acude a ti

Sé lo frustrante que es que tu perro te ignore, le llames a gritos, le persigas por el parque y, que al final, cuando te está mirando todo el mundo, se digne a venir a ti.

Yo, que vengo de una educación de castigos, me tengo que contener para no cantarle las cuarenta. Pero lo hago. Porque te aseguro que no sirve para nada. Te estás tirando piedras sobre tu propio tejado.

Si cuando tu perro llega a ti le regañas, lo que piensa es que la próxima vez mejor no ir y así evita una bronca (asociación negativa). Así que la próxima vez el problema será mayor. Sin embargo, si al llegar a ti le montas una fiesta, lo que aprenderá tu perro es que acudir a ti es lo mejor y la próxima vez lo hará más rápido.

Sí, sé que es difícil contenerse en ese momento en que lo matarías y te quedarías tan a gusto (desde el cariño, claro 🙂 ), pero es así. Hay que hacerlo.

Tu perro sale corriendo y no te hace caso

SI HUYE CUANDO LE LLAMAS

Si corres detrás de tu perro para cogerle y huye de ti, seguramente está jugando al pilla-pilla. Les encanta. Lo mejor que puedes hacer es llamarle mientras das algunos pasos hacia atrás en dirección contraria a tu perro. Les gusta tanto jugar al pilla-pilla que seguro que si le animas a perseguirte lo haga.

Si tu perro tiene su pelota o cualquier juguete en la boca y huye para que no se lo quites, tienes que enseñar a tu perro que soltar un juguete no es algo malo ni se lo vas a quitar. Así estarás positivizando la situación y la próxima vez no huirá de ti por miedo a que le quites lo que tiene en la boca.

Tu perro huye de ti cuando le llamas
Juegos para que tu perro suelte el juguete cuando se lo pides:

  1. Con dos pelotas iguales, le tiras una y solo en el momento en que la suelte (esté cerca de ti o lejos, no importa) le tiras la otra pelota.

  2. Coge dos juguetes mordedores parecidos, uno cada mano. Mueve uno para que tu perro lo agarre y juega con él a estirar. Pasados unos segundos, deja ese juguete quieto y mueve el otro para que suelte el que tiene agarrado y vaya a por el que está en movivimiento.

    Haz esto varias veces para que se acostumbre a soltar el juguete. Cuando lo haga de manera fluida, di «suelta» cuando dejes de mover el juguete que tiene agarrado para entrenar esa orden.

En el segundo juego estás practicando autocontrol, algo que también influye para que tu perro suelte un juguete cuando se lo pides o acuda a ti cuando le llamas.

Cómo enseñar a tu perro a venir cuando le llamas

Para que tu perro venga cuando le llames tienes que:

Ganarte su confianza

Se acabó el engañarle para que venga a ti y luego atarle o el hablarle cariñosamente para que se acerque y, cuando llegue, echarle una bronca. Situaciones como estas minan la confianza de tu perro y afectan a vuestra relación más de lo que puede parecer en un principio.

Aumentar vuestro vínculo

En gran medida, que tu perro acuda a ti cuando le llamas tiene mucho que ver con que quiera acudir a ti cuando le llamas. Tener una unión con tu perro, ser un equipo, que le apetezca estar contigo, te ayudará a que venga más rápido a ti cuando le llamas.

Puedes aumentar el vínculo con tu perro de muchas formas. Disfruta de momentos juntos, dale muchos mimos, juega con él, enséñale alguna habilidad con la única finalidad de divertiros, túmbate a su lado para acariciarle…

Entrena la llamada

Practica en tu casa a llamarle y, cuando venga, dale muchos mimos, móntale una fiesta de cariño. Poco a poco, incrementa la dificultad practicando en sesiones cortas con más distracciones en casa o en la calle.

La clave está en introducir las distracciones poco a poco. Por ejemplo, en casa puedes empezar a practicar:

  1. Cuando estáis solos y tu perro está tranquilo.
  2. Con algunos juguetes cerca.
  3. Si está en la cocina esperando a ver si le dan algo….

Como vez, cada vez es un poquito más de exigencia la que le pides de dejar lo que está haciendo para acudir a ti a recibir caricias. Cuando responda bien en casa, puedes hacerlo en el parque, empezando por situaciones sencillas.

Cuando le llames, puedes incentivar que venga dando hacia atrás algunos pasos a modo de incitación al juego y animándole a acudir a ti con voz cariñosa: «vamos chico, ven aquí bonito». De esta forma hay una relación directa entre la conducta que está teniendo (está acudiendo a ti) y la consecuencia que tendrá esa conducta (le darás muchas caricias y mimos al llegar a ti).

Camina hacia atrás mirando a tu perro mientras le llamas

Como ves, no te he hablado de utilizar la comida en ningún momento y es que, no solo no es necesario, sino que de esta forma conseguirás mejores resultados y más sostenibles en el tiempo (aunque no te voy a engañar, quizás algo más lentos al principio, pero merece la pena).

Si el vínculo con tu perro en grande, no necesitas más para entrenar la llamada. Se trata de que la recompensa para tu perro de acudir a ti sea el hecho de que le gusta estar contigo.

No obstante, si lo necesitas al principio, puedes utilizar algún premio para incentivarlo al llegar a ti, pero utilízalo solo las primeras veces. Esto es importante porque sino tu perro terminará acudiendo a ti solo por la comida que recibirá, siendo la llamada más inconsistente y siempre ligada a que tengas un trozo de comida disponible para darle.

IMPORTANTE

Si no estás en un lugar seguro para practicar la llamada con tu perro suelto, no te arriesgues. Utiliza una correa de entrenamiento de 5 o 10 metros de longitud para darle libertad sin arriesgarte.

¿Qué haces si tu perro no responde a la llamada?

SI LE LLAMAS Y NO TE HACE CASO

Analiza

Entiende la situación y piensa el porqué tu perro no está respondiendo a tu llamada:

  • ¿está distraído y no te está escuchando?
  • ¿tu perro está jugando o inmerso en una actividad más interesante que acudir a ti?
  • ¿está en una situación en la que ha perdido el control emocional y es imposible que acuda a tu llamada?

Sal de la situación

Si puedes hacer algo para que tu perro te haga caso, hazlo. Por ejemplo si está jugando quizás puedas esperar unos minutos a que se calme para llamarle o si está olisqueando, esperar a que te pueda escuchar para hacerlo.

Si no es posible llamarle con éxito, no le llames pues puedes estropear el trabajo realizado hasta ese momento. Acércate a él para atarle sin decir nada (no le regañes tampoco).

Entrena

Saber lo que está fallando para que tu perro no te haga caso es el primer paso para ponerle solución. Conociendo a tu perro sabrás en qué situaciones tienes que entrenar más o qué debes mejorar para que acuda a ti cuando le llamas.

Sigue entrenando la llamada y verás como poco a poco olvidarás eso de «mi perro no viene cuando le llamo».


Cómo ves, no existe un truco para que tu perro venga siempre que le llamas, ¡ojalá! Pero también te digo que el conseguirlo es cuestión de dedicar un ratito cada día a entrenar con él y pronto verás resultados.

Y ahora que has llegado hasta aquí, cuéntame en los comentarios: ¿te ha sorprendido que la llamada sea algo en lo que influyen tantos aspectos?

COMENTARIOS

Este artículo tiene 2 comentarios

  1. José
    13/10/2019 a 8:43 am · Responder

    Muchas gracias María, muy interesante el artículo y muy sencillo de practicar.
    Lo haré con Sansa y con los tres nuevos cachorros que tenemos recogidos.
    Muchas gracias María.

    • María de Perros de Ciudad
      14/10/2019 a 1:36 pm · Responder

      Gracias José, como ves son muchas cosillas a tener en cuenta pero fáciles de aplicar. Con los cachorros está bien ir practicando pero mejor centrarte en otras cosas más acordes a su edad. Tienes todo sobre cómo educar a un cachorro en este artículo. Un abrazo, María.

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