ūüĎĆC√≥mo ense√Īar a tu perro a no pedir comida | Final inesperado
Abr 14
C√≥mo ense√Īar a tu perro a no pedir comida en la mesa

C√≥mo ense√Īar a tu perro a no pedir comida en la mesa

Hace a√Īos, mis perros estaban oreja avizor para acudir raudos y veloces a pedir comida en cuanto o√≠an el m√°s m√≠nimo ruido en la cocina. Nosotros no ten√≠amos ni idea de c√≥mo ense√Īarles a no pedir comida en la mesa, as√≠ que daba igual c√≥mo se lo dij√©semos, siempre ven√≠an a pedir m√°s.

Mis perros nos daban con la pata, nos ladraban e incluso daban saltitos para exigir su parte de la comida.

Y nosotros, peg√°bamos gritos, les dec√≠amos una y otra vez que no, nos enfad√°bamos con ellos y nos mor√≠amos de verg√ľenza cuando les ped√≠an a las visitas.

Hasta que un día me desvelaron la solución:

‚Äď Si no quieres que pidan comida en la mesa, no les volv√°is a dar nunca, bajo ninguna circunstancia. Por muy insistentes que se muestren, no les deis nunca comida.

El mensaje era claro y sencillo. Nunca volver a dar comida pero, ¬Ņfuncionar√≠a? Decidimos intentarlo.

Al principio todo fue a peor. Plumita nos daba insistentemente con su pata y no dejaba de ladrar. Bal√ļ hasta lleg√≥ a morder nuestro pantal√≥n y estirar de √©l para que le di√©ramos comida como antes. Un verdadero esperpento.

Incluso llegamos a considerar desistir, esto no podía llevar a mejor. Pero me habían avisado de esta reacción, como te conté en otro artículo se llama estallido de extinción y justo es lo que indicaba que íbamos por el buen camino.

Sí, te aseguro que a nosotros nos costó tener fe, pero decidimos dar una oportunidad a lo que nos habían dicho. Total, todo lo anterior no había funcionado, así que le dimos un voto de confianza.

Y es que cuando mis perros vieron que lo que hacían antes para conseguir comida no les funcionaba, lo intentaron más fuerte y con más ganas, a ver si así lograban su objetivo. Vamos, lo normal.

Pero nosotros nos mantuvimos firmes: no dar comida nunca, bajo ninguna circunstancia.

Y poco a poco, mis perros desistieron en su empe√Īo de exigirnos que les di√©ramos comida. Daba igual lo que hicieran, que nosotros les ignor√°bamos cuando ped√≠an comida.

No les mir√°bamos, no les habl√°bamos, no les apart√°bamos con la mano… hac√≠amos como si no existieran. Tal y como nos hab√≠an recomendado.

Y mis perros, como buenos perros, dejaron de hacer un comportamiento que no les hacía lograr su objetivo. Porque así es una forma en la que aprenden los perros.

Llegó un momento en el que ni se molestaban en levantarse de su cama cuando nos poníamos a cocinar o estábamos en la mesa.

Sí, lo conseguimos.

Y como est√°bamos tan felices y contentos de que estuvieran en su cama tranquilos, de vez en cuando, cuando no est√°bamos ni cocinando ni comiendo, nos acerc√°bamos a su cama cuando estaban tranquilos a darles un peque√Īo premio. Porque quer√≠amos que supieran que ese comportamiento de estar tranquilos en su cama s√≠ nos gustaba y, si lo repet√≠an, obtendr√≠an la comida que tanto desean,

Y así fuimos felices y comimos perdices sin perros pidiendo comida.

Fin.

Espera…

Te tengo que confesar que aunque pedimos a las visitas que no les dieran nada de comida para no reforzar ese comportamiento, hubo algunas personas, como sus abuelos, que no nos hicieron caso y siguieron d√°ndoles un trocito por debajo de la mesa.

A ellos, como saben que pueden pedirles porque les dan, es a quienes molestan cuando vienen de visita a comer. Y los abuelos est√°n encantados de malcriar a sus nietos peludos, todo hay que decirlo.

Y para colmo, despu√©s de tanto esfuerzo, desde hace unos pocos a√Īos, tienen un peque√Īo aliado en casa. Un diminuto infiltrado que no atiende a razones y con sus peque√Īos dedos comparte su comida siempre que puede con ellos. Con su «Bam√ļ» y su «Tata». Pero esta es una guerra que la damos por perdida.


CONCLUSI√ďN

Si quieres que tu perro no te pida comida, no le des nunca m√°s cuando lo haga. Ign√≥rale si te la pide: no le mires, no le hables, no le rega√Īes, etc. tan solo ign√≥rale como si no existiera.

Al principio seguramente te pida con m√°s insistencia, pero si tanto t√ļ como los dem√°s miembros de la casa sois constantes, poco a poco entender√° que con ese comportamiento no conseguir√° nada y dejar√° de hacerlo.


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